¿Nos atrevemos a ponerle corazón?

¿Nos atrevemos a ponerle corazón?

El centro de la vida es el corazón de cada uno de nosotros. Escuchar el corazón es dejarse llevar por mejor de nosotros mismos

¿Nos atrevemos a ponerle corazón?

Desplegamos de nuevo las alas. Las agitamos al viento probando la armonía de su composición, y la magia que las hará volar, que nos hará volar. Ahí está la diferencia. Ahí está el pequeño-gran matiz que disipa en tinieblas la rutina. La vacuna que mata el virus del miedo, el instrumento que neutraliza el hecho de dejar que las horas, los días, los años nos vivan sin pedirnos opinión. Donde nos jugamos la disparidad… la brújula interior a la que tantas veces hacemos caso omiso: nuestro precioso corazoncito.


“Si pongo corazón”, si le arrojamos nuestras ganas al mundo, a nosotros mismos. Si creemos que de verdad PODEMOS, si nos dejamos peregrinar en la confianza, todo seguirá igual, pero todo será distinto.

Este es un nuevo curso que comienza igual que otros. Aparentemente nada a cambiado, realmente, todo ya es diferente. Es un curso que volverá a convertirse en punto de inflexión, en decisión serena, en paso adelante y mirada al horizonte. Clases y asignaturas, profesores, exámenes y nervios, trabajos, viajes. Todo estará lleno de gracia, si le ponemos corazón, si nos dejamos deshacer.

Pero siempre, y sobre todo, las gracias derramadas ante tantas experiencias y personas que nos hacen hueco profundo en lo que somos, en lo que tenemos, en los sueños que aún nos hacen volar (aunque tropecemos).


Creo que tenemos que poner más corazón, en cada cosa, en cada acontecimiento, en cada persona, en cada trabajo, en cada día, en cada ilusión.

Es una época de muchas historias, que aún necesitan ser tejidas al derecho, o al menos darle la vuelta al bordado. Empero, es el periodo de poner corazón, de seguir aguantando como las estrellas se mantienen en el firmamento, de tropezar, pero con sueños.

El regalo que compone la travesía más intrépida, la oportunidad de volar en compañía.

Y le ponemos corazón porque

… podemos descubrir en nuestro nuevo lema que educar en humanidad es, quizá más que ninguna otra cosa, educar el corazón y desde el corazón.
... nos puede servir a todos para darnos cuenta de la importancia que tiene el hacer las cosas desde el corazón, pero un corazón enamorado. Enamorado de las personas a las que dedicamos nuestro tiempo, enamorado del trabajo, de la catequesis
... este año dedicaremos el desarrollo del curso escolar a profundizar en la persona y la vida de María de Nazaret, la mujer del corazón. No podemos olvidar que el 12 de mayo de 2012 la imagen ante la que rezamos y ponemos nuestras ilusiones será coronada canónicamente. Y ese será el gran acontecimiento del curso. 

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